Convertirse en residente marca un antes y un después. El MIR no termina con la elección de plaza: empieza una etapa intensa de aprendizaje, trabajo y crecimiento profesional.
El primer año (R1)
- Curva de aprendizaje rápida
- Mucha supervisión
- Guardias duras, pero formativas
- Importancia del equipo y del tutor
Evolución como residente
- R2–R3: más autonomía, más responsabilidad
- R4–R5: consolidación, toma de decisiones, futuro laboral
Consejos clave
- Cuida el descanso
- Aprende a pedir ayuda
- No todo es productividad
- La residencia es una carrera de fondo
Recursos para residentes
- Guías prácticas
- Experiencias reales
- Comunidad y foro
